¿Qué tipo de hormigón se utiliza?

El hormigón que se utiliza es del tipo H21 elaborado en plantas especializadas y que emiten certificados de garantía escrita (H21 significa que el hormigón presenta una resistencia a la compresión de hasta 210 Kg/cm2 a los 28 días de colado). He aquí un punto fundamental a tener en cuenta. Es posible lograr crear hormigón en obra (denominado “in situ”) mezclando partes determinadas de cemento, arena y piedra. El problema con este tipo de práctica (muy difundida por cierto), si bien más económica que si se utilizara hormigón elaborado, es que el procedimiento de mezcla en el “trompo” se debe repetir incontables veces durante el llenado de la estructura de los encofrados. De esta forma, jamás se logrará una resistencia como la del H21 (en el mejor de los casos se logra un H13) sino una resistencia bastante menor y dispar. Aquí pueden verse las dos formas mencionadas de hormigonado en obra. Una claramente más artesanal y propensa a los errores de dosajes y conteo (mezcla manual) y la otra completamente libre de errores y con una uniformidad perfecta (mezcla elaborada en planta). Este tipo de sistema tiene la ventaja adicional de la rapidez en el hormigonado, reduciéndose sustancialmente el tiempo de obra de esta etapa.
Es habitual, cuando el acceso al patio en donde se construirá la piscina sea incómodo para trasladar el material en carretilla, que se contraten los servicios de una bomba adicional para bombear el hormigón por sobre la vivienda. Esta bomba es similar a la que se utiliza para bombear el hormigón en los edificios de departamentos.

¿Por qué de hormigón armado?

El hormigón armado, a diferencia de los otros tipos de construcción (tradicional de mampostería de ladrillos, de placas prefabricadas de hormigón) permite resolver en una única estructura y para cualquier tipo de suelo, cualquier forma y dimensión de piscina. Esto resulta fundamental a la hora de adaptar la piscina al entorno existente y a las condiciones de suelo reinantes en la zona (arenosos, expansivos, rocosos, etc.). Seguramente usted conoce alguna referencia de personas que han tenido problemas de rajaduras y/o fisuras en sus piscinas. Esto se debe a que los diferentes materiales utilizados en la construcción en los otros sistemas constructivos ante diferentes temperaturas presentan contracciones y dilataciones diferentes, permitiendo que se produzcan las fisuras (por ejemplo, en el invierno santafesino resulta habitual tener temperaturas cercanas a 0° en invierno y sobre 40° en verano). El sistema de construcción de hormigón armado resuelve ese inconveniente sin necesariamente agregar costo a la construcción. Es simplemente un mejor método constructivo.

¿Cuál es la clave del éxito de una piscina?


Resulta fundamental tener presente que el proyecto y la excavación son las partes más importantes de la instalación de una piscina. Hemos visto incontables veces como una piscina excelentemente construida, con muchísimo dinero invertido en materiales, iluminación y demás equipos, falla inexplicablemente en la idea original. De esta forma, la piscina pasa a ser un objeto de decoración de lujo en donde se está más tiempo fuera que dentro de ella.

La excavación por su parte debe tener la exactitud y dimensiones necesarias para lograr que el proyecto seleccionado por el cliente tenga una materialización correcta. Las dimensiones exteriores, interiores, pendientes, desniveles, solárium húmedo, etc. quedan determinados de antemano en el “replanteo”. El replanteo consiste en marcar en el terreno donde se emplazará la piscina todas las dimensiones necesarias. Puede verse en la foto superior las estacas que sirven de guía para los hilos y niveles.

Cualquiera de los dos factores mencionados que falle, condena a la tan ansiada piscina en un resultado no satisfactorio en plenitud. Así, es de vital importancia el intercambio de experiencias entre quienes quieren construir una piscina y quienes la construirán, de manera de no caer en los errores comunes de diseño.